‘House of Cards’ en imágenes

Una vez estrenada House of Cards muchas de las cuestiones que nos planteábamos, acerca de cómo el modelo de distribución de Netflix afectaría a la forma de sus series, han sido respondidas. Estamos ante un tipo de serialidad que requiere una inversión de 13 horas, que se toma su tiempo en la exposición de las distintas tramas y que renuncia al concepto de episodio.

House of Cards

Sin embargo, ya hablaremos de las estrategias narrativas más adelante. En esta ocasión quiero centrarme en la puesta en escena, un aspecto a menudo desdeñado en la ficción televisiva contemporánea.

House of Cards es la primera serie de televisión —¿o serie multiplataforma?— en la que participa David Fincher. El cineasta confiesa haber trasladado directamente sus métodos de trabajo a este formato y haber disfrutado de la experiencia de establecer el acabado visual de un relato tan extenso. El resultado es una puesta en escena soberbia. Probablemente estemos ante la ficción televisiva mejor realizada de los últimos tiempos. Cada plano de House of Cards aporta contenido a la historia y consigue, al mismo tiempo, ser singular sin ser efectista. (Lo que sigue a partir de aquí puede contener SPOILERS).

Fincher sabe ponerse al servicio de la historia pero deja también su sello autoral. Visualmente, la serie de Netflix recuerda a las últimas películas del director —The Social Network, The Girl with the Dragon Tattoo. Encontramos aquí la iluminación tenue de esas películas, la predilección de Fincher por los encuadres ligeramente contrapicados y la imagen recurrente de figuras humanas silueteadas en claroscuro. Aquí podemos ver algunos ejemplos:

Fincher Shots

No obstante, por encima de todo lo anterior, House of Cards es una serie de umbrales. Si hay una imagen que recorre toda la temporada es aquella en la que un personaje aparece enmarcado bajo el umbral de una puerta o una ventana.

Umbrales

Fincher establece rápidamente el motivo en los dos primeros episodios, luego Joel Schumacher, James Foley y el resto de realizadores se encargan de reproducirlo. Se trata de planos en los que se juega con la profundidad de campo para establecer diferentes espacios separados por un umbral que los personajes deben —o no— cruzar, metáfora perfecta para una serie basada en el traspaso de barreras morales. Tomemos, por ejemplo, la planificación de la escena en la que Christina abandona a Peter Russo o el momento en que el joven congresista regresa al despacho después de perder miles de puestos de trabajo para su condado:

Peter Russo

En la primera serie de imágenes se aprecia la distancia que existe entre Peter y Christina. Es una separación moral que aquí se escenifica en forma de alejamiento físico. Él la observa desde otra estancia mientras la chica recoge sus cosas, encuadrada en el marco de una puerta abierta, como el reflejo de una realidad lejana. La chica termina de limpiar su escritorio hasta que, finalmente, se percata de la presencia de Peter y le devuelve la mirada, expectante. Sin embargo, él nunca cruza el umbral que los separa. En las otras dos capturas Peter Russo, personaje trágico por excelencia de la serie, esta vez sí atraviesa un umbral que lo conduce de la luz a la oscuridad anticipando su irremediable caída al abismo. No es una escena aislada, el motivo del umbral propicia, a lo largo de los trece episodios de la temporada, una iluminación basada en el contraste entre luces y sombras. Como consecuencia, House of Cards adquiere una atmósfera oscura, tenebrosa, casi enfermiza. Incluso las escenas diurnas están filmadas en espacios sombríos. En este aspecto, los directores aprovechan al máximo el rango dinámico de las cámaras digitales RED EPIC para ofrecer matices del rostro de los personajes en la penumbra. A continuación podemos ver algunos ejemplos entre los que destaca la segunda imagen. A diferencia de la primera, en ésta Frank y Claire no se encuentran en la misma estancia ni bajo el mismo umbral. Cada uno está en un espacio separado y ella escucha a su marido desde la sombra, claro anticipo de la traición que se avecina.

Sombras

Por último cabe señalar que la puesta en escena de House of Cards es, al mismo tiempo, coherente con su secuencia de créditos, una parcela que Fincher siempre cuida en sus obras. En este caso, nos encontramos con un time-lapse en el que vemos caer la noche sobre la ciudad de Washington D.C. desde múltiples localizaciones. La progresión acelerada de las sombras, trepando por los edificios más emblemáticos de la ciudad —el Lincoln Memorial, el Capitolio, el Monumento a Washington—, reproduce el juego de claroscuros presente a lo largo de toda la serie.

2 comentarios en “‘House of Cards’ en imágenes

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