Erráticas ‘Girls’

La segunda temporada de Girls confirma dos cosas. La primera: La ficción de HBO ha alcanzado rápidamente el estatus de “serie de la que todo el mundo habla” —en la línea de Mad Men, Breaking Bad o Homeland— y eso tiene su mérito.

Lena Dunham, Girls.

Sin embargo, a diferencia de estas otras, la mayoría de comentarios sobre Girls no hablan de lo que la serie cuenta sino de lo que muestra. El debate se centra en los desnudos (gratuitos) de Lena Dunham, las escenas de sexo, la decoración del apartamento de Charlie, el arte de Booth Jonathan —de Rob Pruitt, en realidad— o la puesta en escena de fluidos corporales de todo tipo. Entonces, ¿qué pasa con el argumento? La respuesta está en la segunda de las conclusiones que nos deja esta temporada: A Lena Dunham la construcción de tramas y el desarrollo de personajes le importan tanto como a los guionistas de Entourage o How To Make It In America, es decir, prácticamente nada. (SPOILERS de la segunda temporada de la serie a partir de aquí).

La estructura narrativa de Girls es como la vida de sus personajes, errática. Está claro que Lena Dunham y Jenni Konner no entienden el relato televisivo como una narración calculada al milímetro, pero en esta segunda temporada la serie ha dejado al descubierto carencias que al principio, cuando aún intentábamos entender a los personajes, eran más fáciles de disimular. Al igual que en la última etapa de Entourage esta nueva temporada de Girls ha divagado en tramas que apuntaban un largo recorrido pero se olvidaban en dos episodios, en personajes sin desarrollo y caprichos narrativos sin motivo ni consecuencia. Algunos ejemplos: En el primer episodio de la temporada, “It’s About Time”, la serie nos presenta por primera vez a la madre de Marnie. Todo parece indicar que este nuevo personaje tendrá su recorrido a partir de ese momento, sin embargo ahí termina todo, una escena y fuera. Lo mismo sucede con el personaje de Sandy, interpretado por Donald Glover. Entra en la temporada con fuerza pero desaparece después de dos episodios, una vez cumplido su propósito como gesto de cara a la galería contra aquellos que acusan a la serie de ser demasiado WASP.

Más allá de lo anterior, el principal problema estructural de esta segunda temporada es que está claramente dividida en dos partes. En los primeros cuatro episodios se introducen tramas y personajes que luego no encuentran continuidad. A parte de la relación Hannah-Sandy, en estos episodios se presenta la trama de Marnie en busca de trabajo, su relación con Booth Jonathan, el recién estrenado matrimonio de Jessa o la integración de Elijah en el grupo. Sin embargo, después del punto de inflexión que supone el quinto episodio, “One Man’s Trash”, el espectador descubre que esas tramas planteadas anteriormente se han esfumado. Jessa termina con su matrimonio y casi con su participación en la temporada, Sandy desaparece de forma abrupta, Elijah también. Marnie se olvida de Booth y de sus problemas laborales. En este momento finaliza la primera parte de la temporada y empieza una segunda parte con tramas totalmente renovadas. En el sexto episodio, “Boys”, a Hannah la contratan para que escriba un ebook y aparecen los primeros síntomas de la reaparición de un trastorno obsesivo-compulsivo. En el siguiente episodio, “Video Games”, se introduce al padre de Jessa, aparecen los primeros problemas de salud a los que Hannah no sabe hacer frente y retomamos la relación con sus padres. Luego, en el octavo episodio —“It’s Back”—, la serie plantea la relación Adam-Natalia al tiempo que recupera el alcoholismo del chico, algo que se había tocado muy por encima en la primera temporada. En todos los casos estamos ante tramas nuevas que no habían sido presentadas en anteriores episodios, hecho que provoca que el tramo final tenga un aspecto precipitado que huele a solución de última hora. (No incluyo en esta lista la trama de Marnie y su afición por cantar porque se planta de forma más o menos clara en el primer episodio de la temporada en la escena del karaoke con Elijah.)

Finalmente “Together”, el episodio final, es una muestra más de esa precipitación y de la tendencia de Girls a ir en la línea Entourage. Cuando parece que los conflictos se agravan, cuando todo está preparado para un abismo, de repente aparece el happy ending como solución de emergencia. Personalmente no me molesta la última secuencia entre Hannah y Adam. Creo que Lena Dunham y Judd Apatow intentan parodiar la comedia romántica al mismo tiempo que la homenajean, algo que Apatow ha demostrado sobradamente que sabe hacer muy bien. Sin embargo, en este caso no funciona. No es un problema de la secuencia en sí, es una cuestión de estructura de temporada. La serie se ha preocupado tan poco por desarrollar a Hannah y a Adam que, en el momento del clímax emocional los personajes nos dan un poco igual. Mientras Adam recorre las calles de Brooklyn nosotros, desconcertados, nos preguntamos cosas como: ¿Por qué ha vuelto el TOC de Hannah? ¿Por qué sigue distanciada de Marnie? ¿Qué pasa con el alcoholismo de Adam? ¿Y con Natalia?

Personalmente, creo que cuando más ha brillado Girls en esta temporada ha sido cuando no ha imitado el modelo Entourage sino el modelo Louie en el citado episodio “One Man’s Trash”. En estos episodios minimalistas y autoconclusivos —”Video Games” es otro ejemplo— es donde la serie explota al máximo su capacidad para el retrato generacional.

5 comentarios en “Erráticas ‘Girls’

  1. Completamente de acuerdo en lo que comentas, pero, aunque haya sido un poco errática a ese respecto (lo mismo que podríamos decir de Louie), esos momentos y episodios intimistas y autoconclusivos son suficientes para darnos cuenta de que estamos ante un buena serie. Creo que Lena Dunhan está experimentando, pero posee una mirada muy especial, irónica y profunda de la vida. Es muy joven y pienso que todavía tiene que centrarse un poco más, pero es evidente el mérito que tiene construir unos guiones como los de Girls. Además, es una experta en ‘vender’, y se aprovecha de todos aquellos que sólo miran los aspectos superficiales como los desnudos. Buen post! Un abrazo

    • Gracias por comentar, Cecilia. Yo también creo que ‘Girls’ es una buena serie. Lo que sucede es que episodios como “One Man’s Trash” son un arma de doble filo. Resultan tan redondos que hacen que, en mi caso, le exija más a Lena Dunham.
      Como bien dices la serie está experimentando y eso para mí siempre es un factor positivo, incluso cuando los experimentos no funcionan.
      En el caso de ‘Louie’ creo que desde el principio la serie propone que su estructura será precisamente la no-estructura, algo que creo que no sucede en el caso de ‘Girls’ que sí promete desarrollo de tramas y personajes. Probablemente ‘Girls’ sea ahora la serie que Lena Dunham quiere que sea (ni más ni menos) pero será interesante ver cómo evoluciona de cara a próximas temporadas.
      Por último, me gusta que hables de la “mirada irónica” de Lena Dunham. Creo que se habla poco de ese aspecto.

      ¡Un abrazo!

  2. Daniela  · 

    Me gusta el toque d eLena Dunham en la serie Girls 2 creo que vale la pena la serie, está bien hecha, los guiones son geniales y además es una serie mucho más palpable que otras como sex and The City o Gossip Girl, le hace bien a la televisión tener una serie de este tipo.

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